Vivir en un país y tener patrimonio en otro: Claves de planificación fiscal internacional
La movilidad internacional ya no es una realidad exclusiva de grandes empresas, altos ejecutivos o patrimonios extraordinarios. Hoy, cada vez más personas y familias deciden vivir en otro país por razones profesionales, familiares, educativas o personales.
Algunas lo hacen después de obtener una nacionalidad por descendencia. Otras mediante una visa de residencia, un permiso de trabajo, una visa de nómada digital o un plan familiar de reubicación. Sin embargo, en medio de la emoción por comenzar una nueva etapa en otro país, suele aparecer una pregunta fundamental:
¿Qué pasa fiscalmente si vivo en un país, pero conservo bienes, ingresos o activos en otro?









